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Tumores cerebrales - Adenoma pituitario

Adenoma de hipófisis: causas, síntomas y opciones de tratamiento

Gamma Knife

Gamma Knife

mayo 13, 2020

|

3 min


La hipófisis es una glándula ubicada en la base del cráneo y produce las hormonas que controlan gran parte de las funciones corporales. En ella se pueden formar tumores llamados adenomas que ocasionan distintos problemas de salud. En este artículo te contamos cómo la radiocirugía ayuda a curar esta enfermedad.

Los adenomas de la hipófisis, también llamados adenomas pituitarios, son bastante comunes y tienden a afectar entre 1 y 8 personas por cada 100 mil habitantes. Además, constituyen el 10 % al 15 % de todos los tumores intracraneales1. La mayoría de estos tumores son benignos, de lento crecimiento, y afectan a hombres y mujeres por igual entre los 30 y 40 años de edad.

Aún no se conoce una causa exacta de estos tumores, aunque se sospecha que puede estar relacionada con algunos genes involucrados en el desarrollo y crecimiento de los adenomas. También existen algunas enfermedades hereditarias complejas que lo producen, como la neoplasia endocrina múltiple tipo 1, el síndrome de Carney, el síndrome de McCune-Albright, entre otras.

Los adenomas de la hipófisis se clasifican en dos tipos  de adenomas pituitarios:

  • Adenomas funcionantes. Son aquellos que secretan de forma excesiva un tipo de hormona específica a la sangre.
  • Adenomas no funcionantes. No producen ningún tipo de problema hormonal. Cuando el tumor es muy grande, empieza a ejercer presión dentro del cráneo y ocasiona distintos problemas de salud.

medicos observando imagenes del cerebro en un computador

 

Signos y síntomas del adenoma de hipófisis

El tipo de adenoma que presenta mayores signos y síntomas es el adenoma funcionante, ya que produce distintas hormonas en grandes cantidades. La aparición de los síntomas dependerá de la hormona que tu adenoma produzca. Entre las más comunes están:

  • Prolactina. En las mujeres produce irregularidades en la menstruación, mientras que en los hombres disminuye la libido y la fertilidad. En algunos casos también genera una producción anormal de leche tanto en hombres como en mujeres.
  • Adrenocorticotrofina (ACTH). Debido a la producción descontrolada de la llamada hormona del estrés (cortisol), puedes desarrollar la enfermedad de Cushing. Esta condición produce obesidad por encima de la cintura, infecciones en la piel, crecimiento lento en niños, entre otros signos.
  • Hormona del crecimiento. La producción en exceso de esta hormona causa acromegalia en adultos (aumenta el tamaño de los huesos, el rostro, las manos e incluso los pies) y gigantismo en niños (crecimiento excesivo de los huesos y aumento anormal de estatura).

manos de dos personas una con acromegalia

En el caso de los adenomas no funcionantes, los síntomas no aparecerán hasta que el tumor crezca lo suficiente como para comprimir la hipófisis y generar problemas hormonales. Otros de sus signos son la pérdida de la visión, dolores de cabeza frecuentes o sangrados.

 

Diagnóstico y tratamiento

Es bastante probable que tu médico detecte un adenoma de hipófisis por casualidad al realizar una resonancia magnética en el cerebro por otro motivo. Este examen permite identificar el tamaño y ubicación de tu tumor, además de evaluar el estado del tejido que lo rodea.

Luego de una resonancia magnética, el siguiente paso consiste en realizar un análisis hormonal para identificar qué tipo de hormona es la que se secreta de manera excesiva y cualquier otro desequilibrio que pueda provocar otros problemas de salud.

Tu médico también puede recomendar un examen oftalmológico para descartar cualquier problema de visión y así recomendar un tratamiento.

Una vez evaluado tu adenoma, tu médico puede recomendarte alguna de las siguientes opciones de tratamiento. Los factores que se consideran antes de escoger un tratamiento suelen ser la edad y el estado de salud, qué tan invasivo es el tumor, su tamaño y la producción excesiva de hormonas, según sea el caso.

  • Medicamentos. Este tratamiento se recomienda para controlar la producción excesiva de hormonas y es recetado por un médico especialista (endocrinólogo). En algunos casos, el adenoma puede controlarse solo con medicamentos, mientras que en otros suelen ser un complemento a la cirugía o radiocirugía.
  • Cirugía. Es el tratamiento más utilizado en la actualidad. En el 96 % de los casos, se realiza a través de la nariz en un procedimiento denominado cirugía transnasal transesfenoidal para extraer el tumor. El otro 4 % de los pacientes requieren de una cirugía con abertura de cráneo, que no es muy invasiva2.
  • Radiocirugía. Este tipo de tratamiento utiliza altas dosis de radiación para eliminar las células del tumor y así evitar que crezca, hasta hacerlo desaparecer por completo. La radiocirugía con Gamma Knife, además de tener un amplio porcentaje de éxito, no produce efectos secundarios y no daña el tejido sano.

 

Los adenomas de la hipófisis, una vez tratados, no generan mayores complicaciones y el paciente mejora considerablemente su calidad de vida en poco tiempo. Es sumamente importante cumplir con tus chequeos médicos anuales y así prevenir el avance de cualquier enfermedad.

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Referencias:

  1. Clínica Universidad de Navarra. “Adenoma de hipófisis”. Recuperado de: https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/adenoma-hipofisis
  2. Tumores de hipófisis. “Adenoma de hipófisis - Información general”. Recuperado de: http://www.tumoresdehipofisis.com/tipos-de-tumores-de-hipofisis/adenoma-de-hipofisis

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